Hoteles con encanto en la Rioja

Por qué disfrutar de hoteles con encanto en La Rioja

La Rioja es una de las regiones más
especiales de España. A pesar de sus pequeñas dimensiones, es posiblemente una
de las comunidades autónomas más famosas del país a nivel internacional.

Y es
que hablar de La Rioja es hacerlo de una de las denominaciones de origen más
importantes del mundo, por lo que visitar esta tierra siempre resulta todo un
placer para el paladar. Te damos algunos consejos sobre por qué debes hacer una
escapada a un hotel con encanto en la Rioja durante este invierno.

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Porque…
¿quién dijo que solo podemos viajar en verano? Hoy en día hay miles de
posibilidades para conocer mundo durante cualquier momento del año, de modo que
aprovecha el tiempo y no te quedes en casa.

Razones
para alojarte en hoteles con encanto en la Rioja

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Oferta amplia: los hoteles con encanto o
boutique proliferan en muchas regiones y provincias del interior, y La Rioja no
es ajena a este fenómeno. De hecho, más aún si cabe teniendo en cuenta que
muchos hoteles de este tipo aprovechan bodegas, caseríos, casas de campo, etc.,
para emplazar este tipo de alojamientos. Y como puedes intuir, edificios de
esta índole en la Rioja los hay a mansalva.

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Tendrás acceso a paisajes únicos: ¿te imaginas despertarte con
un valles de viñedos extensísimos a tus pies? Ese tipo de paisajes son
difíciles de ver en otra parte de España que no sea La Rioja. La comunidad
autónoma está atestada de viñedos y dibuja constantemente un paisaje de lo más
hermoso y pintoresco.

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Una gastronomía inmejorable: Logroño en concreto tiene fama
de tener uno de los mejores tapeos de España, en lugares tan famosos como la
Calle Laurel. Pero la realidad es que en toda la provincia vas a disfrutar de
manjares sin igual, incluyendo recetas típicas como las patatas o el bacalao a
la riojana, alubias, menestras de verduras, callos, cordero, alcachofas, etc. Y
por supuesto, todo ello regado con el mejor vino de la Rioja.

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Acceso a vinos incomparables: tal y como terminaba el punto
anterior, el vino va a marcarte la diferencia en muchos hoteles con encanto de
la región, ya que muchos de ellos pertenecerán o estarán emplazados en bodegas
que te darán acceso a vinos de primera calidad. Entraríamos ya en lo que se
conoce como el enoturismo, una práctica cada vez más extendida que consiste en
viajar y hacer escapadas a tierras donde el vino es protagonista. Y en la Rioja
es el primero y más importante.

Esperamos haberte convencido con esta lista
de motivos por los que deberías hacer tu próxima escapada a un hotel boutique o con encanto en la Rioja. ¡Disfruta de tu estancia!

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Vinos y pinchos en la calle San Juan de Logroño

Vinos y pinchos en Logroño

La ciudadde Logroño es bien conocida por sus vinos y sus pinchos. En lo de los vinos el conocimiento no viene tanto por ser ciudad de vinos, pues Logroño nunca se destacó por ser localidad especialmente vinícola, si no por ser la ciudad más importante de La Rioja,  pese a que la auténtica capital del vino de Rioja es Haro.

Lo de los pinchos sí es un reconocimiento legítimo, deudor de la tradición de pinchos de la ciudad, entroncada con la cultura del pincho de todo el norte del país, tan diferente a la cultura de las tapas gratuitas de zonas más meridionales.

Casi todo el mundo conoce la calle Laurel, aunque la verdadera calle de pinchos es la Travesía de la Laurel, pero hay otra calle más desconocida que también encierra muchos tesoros, la travesía de San Juan.

CALLE SAN JUAN DE LOGROÑO

A la calle San Juan se accede por las travesías de San Juan y 011erías, calles Marqués de Vallejo y Carmen, y por el Muro del Carmen. Esta calle estuvo cerrada y su nombre era Calle Ollerías Bajas estando el gremio de los “olleros» allí situado.

Hasta mediados del s. XIX, San Juan no tenía salida al Muro del Carmen. En 1855 se consiguió derribar el edificio que lo cerraba, tras alegar el ayuntamiento que dicha calle no tenía suficiente ‘ventilación”.

La imagen de San Juan estaba ubicada en la famosa posada del Gallo. Actualmente‘se ha restaurado y durante sus famosas fiestas (24 de Junio) se exhibe sobre un altar con flores. Durante esta fiesta los vecinos sacan a la calle sus mesas para cenar a lo largo de ella y nombran un alcalde y un alguacil de fiestas que se ocupan de organizar todos los eventos.

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El voto de San Bernabé en las fiestas de Logroño

San Bernabé, patrón logroñés.

11 de Junio: San Bernabé

Desde el día 25 de mayo al 10 de junio de 1521, la ciudad de Logroño se vio asediada por un potente ejército francés que, al mando del general Asparrot, había penetrado en España, por el Roncal, y después de un verdadero paseo militar se presentó ante las murallas de Logroño-con la confianza de que la ciudad fácilmente se plegaría a sus demandas.

Sin embargo, aquellos logroñeses se defendieron heroicamente por espacio de 17 días, protagonizaron multitud de escaramuzas de todo tipo, enviaron fuera de la ciudad a sus mujeres y niños para dirigir mejor la defensa, celebraron diversas asambleas en la histórica iglesia de Santiago el Real.

Bajo el mando del capitán Vélez de Guevara, cuyo nombre rotula una calle de Logroño desde 1940, consiguieron desmoralizar al francés inundándole sus campamentos primero, y con la cercana presencia, después, de un gran ejército que al mando del virrey de Navarra, Antonio Manrique de Lara, se acercaba rápidamente en socorro de la asediada ciudad.

El 10 de junio de 1521, en un epopéyico desorden, las tropas francesas viéronse obligadas a replegarse siguiendo el mismo camino por el que se habían dirigido hacia las murallas logroñesas, y, veinte días después, en Noain, cerca de Pamplona, fueron totalmente derrotadas, causando nada menos que 2.500 muertos y 2.000 prisioneros, entre ellos el propio Andrés de Foix y el general Asparrot, quien, a consecuencia de un fuerte mazazo recibido en el trascurso de la batalla se quedó ciego.

Tanto los habitantes de Logroño, como los de las cercanas localidades de Alberite, Albelda y Lardero, que tan decididamente habían ayudado a los logroñeses, celebraron la victoria en tal forma que, primero, proclamaron Patrono de la ciudad, “para siempre jamás”, a la festividad de ese día, que se correspondía con la del Apóstol “San Bernabé”.

En segundo lugar, y como trofeos de guerra para la historia de Logroño, establecieron una especie de museo con las armas que en su precipitación habían dejado los franceses en sus campamentos, entre los que sobresalían ocho grandes cañones.

En tercer lugar, colocaron en lo más alto de las torres de sus iglesias todos aquellos utensilios que habían arrebatado al enemigo, y en cuarto lugar, a fin de perpetuar la singular página bélica, al año siguiente, 1522, Logroño instituyó el famosísimo “Voto de San Bernabé”.

En este voto se regulaba cómo debería celebrarse la festividad del recién nombrado Patrono de la ciudad: “San Bernabé”. Desde entonces, con más de cuatro siglos y medio de tradición, la ciudad de Logroño sigue respetando los principales puntos contenidos en el citado “Voto”.

Poco tiempo después, el rey Carlos I, conocedor en detalle de la osadía del monarca francés, Francisco I, quien habíase atrevido a entrar en España aprovechándose de la problemática situación interior del país con motivo del alzamiento de diversas Comunida-des, otorgó a nuestra ciudad un privile-gio, el de las “Tres flores de lis”, para que fuesen colocadas en el entrañable blasón de la misma.

Aspectos principales de la fiesta de San Bernabé

Se hallan contenidos en el “Voto” y se siguen respetando con meridiana escrupulosidad:

1.— Construcción de un gran arco triunfal (antiguamente eran cinco).

2.— Traslado de la imagen de San Bernabé desde el edificio del Ayuntamiento a la iglesia catedral de Santa María de la Redonda, con asistencia de la Corporación Municipal, para cantar las Vísperas.

3.— Salvas de cañonazos al amanecer del día 11.

4.— Dianas, pasacalles, gigantes y cabezudos, dulzainas.

5.— Solemne misa el día de la festividad; procesión con la imagen; el alcalde, con la bandera logroñesa, efectúa tres paradas: una, bajo el gran arco levantado frente al edificio del antiguo Ayuntamiento, recordatorio de la “Puerta de la Herventia”, una de las del sistema amurallado de defensa; otra, frente al Hospital General de La Rioja, donde estuvo otra Puerta, la de San Francisco, y la tercera, en la “Puerta del Camino”, y en las tres, la primera autoridad municipal ondea varias veces en bajo sobre el suelo como signo de dominio y posesión de la ciudad.

6.— En la calle Once de Junio, frente a la Muralla, la “Cofradía del Pez” obsequia a todos los asistentes a la Procesión y, en general, a todos los presentes, con los tradicionales “Pan, Pez y Vino”, alimentos símbolo de la ciudad cercada por los franceses en 1521.

7.— Después de la procesión, el Ayun-tamiento agasaja a las autoridades e invitados con un buen vino riojano, peces y fresas con nata.

8.— Finalizados todos los actos, la imagen de San Bernabé vuelve nuevamente al Ayuntamiento después de celebrarse la correspondiente “Misa de Réquiem” por los que murieron defendiendo el honor de la ciudad.

9.— El mismo día 11, o el 12, el Ayuntamiento programa un singular festejo taurino, consistente en la tradicional “capea de vaquillas”, con entrada gratuita para todo el que quiera asistir.

10.— Desde el año 1921, la imagen de San Bernabé es acompañada en su recorrido por las calles logroñesas por la Patrona Nuestra Señora de la Esperanza, transportada por los miembros de su propia Cofradía.

11.— Con respecto a los portadores de San Bernabé, desde el año 1709 debe ir a hombros de jóvenes naturales de la ciudad de Logroño.

12.— Entre otros múltiples actos del programa “bernabeo”, que cada año van enriqueciendo la fiesta, destaca el de la multitudinara ofrenda floral en las rallas del Revellín, con la intervenén de un pregonero que ensalza las excelencias de la histórica página y con *presencia desde el año 1969, de una Corrte infantil seleccionada entre los niños y niñas de todos los colegios de la capital.

La escalada en La Rioja

Donde practicar escalada en La Rioja

La escalada es un deporte que se está desarrollando bastante en La Rioja. En esta Comunidad no hay paredes rocosas extraordinarias ya que no superan los 200 mts. de longitud, pero hay rutas de todo tipo, desde las de iniciación a las de alto compromiso.

La Escalada en Clavijo

La escuela mejor equipada para la escalada deportiva es la de Clavijo, en la pared oeste del castillo, con una orientación que permite la escalada todo el año pero se aconseja esperar a que el sol caliente la pared. Tradicionalmente se escalaba en esas paredes con clavijas y a partir de los años ochenta se ha ido equipando y mejorando lo que permite la iniciación de personas inexpertas.

La escuela está dividida en doce sectores a lo largo de toda la pared. El primer sector tiene 9 vías que van desde 18 mts. a 15 con grados de dificultad de IV a 7A+.

El sector dos tiene tres vías de 20 mts. con 6b+. El tercer sector, 4 vías con 6c+ y 7A+. El sector cuatro de 20 metros con tres vías de V+ a 6B. El sector cinco tiene doce vías con una longitud máxima de 25 mts. y la mayor dificultad es 8. El sector seis tiene siete vías con una longitud máxima de 25 mts. El sector siete tiene cinco vías con un grado de 8a. El sector ocho tiene diecisiete vías de hasta 40 mts. con un grado de dificultad que alcanza 7c. El sector nueve tiene doce vías con 30 mts. de longitud máxima y dificultad 7c. El sector diez, con tres vías, la más larga de 25 mts. y la dificultad 6B. El sector once tiene dieciseis vías con 30 mts. de longitud y un grado máximo de 8. El último sector, número doce, tiene dos vías de 25 mts. con una dificultad V+.

La escalada en Nieva

En el término de Nieva tomando una pista forestal que sale a medio kilómetro antes de llegar a esa localidad, se encuentra la Peña del Zapatero. La Peña se halla aislada en la margen izquierda del río que baja de Castejón, enclave de una antigua ermita.

El Zapatero es una peña de unos 75 mts. de altura situada al norte de Nieva de Cameros. Tanto en ella como en varias pequeñas paredes próximas existen un buen número de vías de escalada comen-zadas a equipar a finales de los 70, de difi-cultad variable (generalmente de nivel medio), la roca es caliza buena en la mayoría de ellas. Dichas vías están equipa-das con clavos y algunos spits y el material a utilizar son cintajos, fisureros y friends y en algunas ocasiones estribos.

La ruta clásica para acceder a la cruz de hierro que hay en la cumbre se denomina “Galo”, que se puede ascender en libre con un grado de dificultad 6a. En la roca se encuentran clavijas, buriles y otros enganches, por lo que se precisan una docena de cintas y mosquetones, algún fisuero y cuerdas dobles de cincuenta metros, y sin olvidar el casco. La ascensión y descenso hacia un estrecho túnel que hay al oeste de la roca, dura hora y media. Desde aqui en una oquedad se puede bajar en rapel con facilidad.

En esta peña hay unas quince vías que van desde IV hasta 6c. Se baja por rapeles ya montados. Hay que escalar en doble con 45 mts, por ejemplo: Maños V°, Roja (6b), Esnafre way (6c/estribos), Pelirrouge (W). Las vías son de uno a tres largos. En esta zona también hay que tener presente la Roca de San Pelayo. Situada entre Nieva y el Zapatero tiene tres vías en su cara norte, de dos y tres largos.

No hay que olvidarse del canalón de las Potas (V-) y Javier Pastor (IV+ y Ao). En su cara sur tiene varios bordillos equipa-dos. El descenso por esta cara sur se puede realizar andando.

En la zona de la carretera, a la entrada del camino que conduce al Zapatero exis-ten varias paredes y monolitos de un largo. Carretera: Mary Wall (V-), Superno-va (V-), Sumac (IV+), de todos ellos se baja rapelando. Pirulo: Normal (IV+) y Sur, se rapela. Botella: Normal (IV) y Anorrilla (V+/A1).
El monolito está situado a continua-ción del Zapatero, siguiendo el valle hacia su cabecera. Monolito: tres vías de IV y grado y de 1 y 2 largos. Se rapela. Normal, Cea y Miguel. Detras del monolito hay varias placas y fisuras factibles con empotradores (ya abiertas); se baja andando. Vulpes wall (IV+)

Escalada en Islallana

La Chimenea de Peñabajenza se ubica sobre la localidad de Islallana. Su desnivel es de 200 metros y se accede por ella con algunos pasos expuestos. El tiempo necesario es de cuatro horas, empleando casco con linterna frontal debido a la oscuridad de la chimenea en algunos tramos. Se pre-cisa un juego de friends y una docena de cintas con sus mosquetones. Las reunio-nes han sido equipadas recientemente.

El descenso se realiza desde la llamada Peña del Cura, por la zona norte siguiendo el camino que lleva una traída de aguas, se accede hasta el río Iregua.

El montañismo en La Rioja

El montañismo en La Rioja, idea general

La idea que se tiene del paisaje riojano, es la de estar basado en un terreno llano, debido a la especial dedicación agrícola y vitícola de la Comunidad. Pero La Rioja tiene una amplia parte de su superficie en zona de montaña si se toman las referencias de pendiente y altitud. El 65% de la superficie provincial se sitúa por encima de los 600 mts. y de este porcentaje el 32% está entre 1.000 y 2.000 mts.

La Comunidad está limitada hacia el sur por una cadena montañosa que la separa de la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Sobre el Sistema Ibérico se sitúan las más altas cotas provinciales, en especial en la Sierra de la Demanda por la parte alta del río Oja o Glera.

Picos de La Rioja

1.- Cabeza Parda 2.- Campos Blancos 3.- Castillo de Vinuesa 4.- Cebollera 5.- Cuña 6.- Gatón 7.- Herrera 8.- La Mesa 9.- Otero 10.- Pancrudo 11.- Pico de Urbión 12.- Salineros 13.- San Lorenzo 14.- Santo Sonario 15.- Tres Provincias

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Siete valles y quince cumbres

Los siete valles importantes de La Rioja se forman por sierras que surgen del Sistema Ibérico y descienden hacia el Ebro en dirección Sur-Norte. En estas cadenas  montañosas se encuentran las mayores alturas que permiten unas bellas excursiones, algunas duras, pero carentes de dificultad.

La Rioja posee en su territorio o compartiendo con las vecinas Burgos y Soria 15 montes con alturas superiores a los 2.000 mts. y 80 cumbres con medidas entre mil y dos mil metros.

La mayor concentración se da en los límites con Castilla y León en las cabeceras de los ríos Oja, Najerilla e Iregua.

Las sugerencias para ascender a estas cumbres son muy variadas y no existen rutas marcadas por lo que se aconseja pedir información en las poblaciones próximas y ayudarse de la cartografía al uso. Se ha de tener en cuenta la posibilidad de la niebla y que en invierno hay zonas que en ciertas condiciones precisan de piolet y crampones sobre todo en las laderas norte.

Altitud comparada de los picos más representativos de la Rioja

Las propuestas más habituales son los montes que superan los 2.000 mts. de altitud, habiendo otras excursiones muy clá-sicas como la de Peña Isasa 1.472 mts. desde Arnedo. Yerga 1.001 mts. desde Autol.

El monte Alcaste 1.784 mts. desde Viniegra de Abajo. El Horquín desde Gallinero de Cameros. Mojón Alto 1.767 mts. desde Ortigosa. La Atalaya 1.514 mts. desde San Román de Cameros. La Nevera o Nocedillo de 1.525 mts. desde Enciso otros muchos cerros que atraen a excursionistas de toda la zona